Séran las voces de las personas, el tacto de las manos, el zumbido del viento. Será el verano, serán mis dudas, será el otoño, con sus fríos secos y el mes de mayo y un año más. Será mi torpeza, los baches entre las palabras, la mirada en la ventana. Será mi nerviosismo, las moscas en los vidrios, serán los suspiros, el aire que sobra. Serán los suspensos, las cuadras de mi barrio, la arritmia que me asalta por las noches. Mi perra Violeta, el café de Scalabrini Ortiz, la carta en forma circular cuyo principio y final eran el mismo. Será que tenemos todo lo que queremos y una agria sensación de fracaso. Será lo que nos mata por dentro, los puentes, las poesías, los disparos, el arte, la nada. Será el miedo, la fobia, la ira, el nombre de mi madre. Será todo lo que 'es' opacado por lo que pensamos que no fue. Las vías del subte y la estación que no llega nunca, la cama a medio hacer, el olor a marihuana en las manos y las formas rudimentarias del olvido.
No sé. Hay algo en el silencio que no puedo entender.